La mayoría de los piercings están a la vista de todo el mundo. Pero, ¿y los piercings íntimos? Pues ellos son un poco diferentes. Se encuentran en la parte más personal de tu cuerpo y no se trata tanto de lucirlos como de lo que sientes: la confianza, la belleza íntima, la mayor sensibilidad o, simplemente, la estética que te recuerda que la expresión personal no se limita a las orejas, la nariz o el ombligo. Piensa en ellos como joyas para las partes que solo unos pocos y dichosos ojos pueden ver: atrevidas, personales y sin complejos, tuyas.
Y al igual que cualquier otro piercing, los íntimos tienen diferentes estilos. Cada uno con su propia historia, ubicación y proceso de curación. Analicemos algunos de los más comunes que te puedes encontrar.
Hablemos del piercing Dydoe
Un piercing Dydoe se coloca justo en el borde de la cabeza del pene (el borde coronal). A menudo se hace por pares (uno a cada lado), pero también se puede hacer solo uno. ¿Cuál es su atractivo? Es discreto, pero llamativo y, para algunos, añade sensibilidad justo en el lugar adecuado.
Joyas: lo más habitual son pequeñas barras curvas (también llamadas bananas) o barras rectas.
Curación y cuidados: los Dydoes pueden ser un poco rebeldes. La curación puede tardar entre 4 y 6 meses, a veces incluso más. Esto es porque, debido a que el tejido es vascular, al principio puede sangrar y los agujeros se cierran rápidamente si se retira la joya. Por esta razón, mantén la joya inicial hasta que tu perforador (o piercer en inglés) te dé el visto bueno.
Hablemos del piercing Frenum
El frenillo recorre la parte inferior del cuerpo del pene y el piercing lo atraviesa. Algunos se conforman con uno, otros crean una «escalera» de múltiples piercings para lograr un mayor impacto. Con una mezcla de aspectos decorativos y funcionales, este piercing se elige a menudo tanto por su aspecto como por la sensación que produce.
Joyas: lo habitual son las barras rectas, aunque a veces se utilizan aros.
Curación y cuidados: se cura con relativa rapidez (entre 6 y 8 semanas), ya que atraviesa un tejido más blando, pero la fricción es tu enemigo en este caso. La ropa interior ajustada, los tejidos ásperos o la actividad sexual prematura ralentizarán la curación e irritarán la zona.
Hablemos del piercing Apadravya
Uno de los más atrevidos: el Apadravya es un piercing vertical que atraviesa el glande del pene, entrando por la parte superior y saliendo por la parte inferior, a menudo a través de la uretra. Muchos lo eligen por las sensaciones únicas que puede proporcionar durante las relaciones íntimas.
Joyas: una barra recta, con una longitud extra (más larga) al principio para adaptarse a la hinchazón.
Curación y cuidados: la curación puede tardar entre 3 y 9 meses, dependiendo de la anatomía y los cuidados. Es normal que se produzca una hinchazón significativa al principio. Ya que a menudo atraviesa la uretra, la higiene es fundamental: limpia antes y después de orinar y evita las relaciones sexuales con penetración hasta que esté completamente curado.
Hablemos del piercing Lorum
El Lorum se coloca en la base del pene, justo donde el cuerpo del pene se une con el escroto. Es más bajo, decorativo y, a veces, se combina con otros piercings para crear una composición única.
Joyas: Barras rectas o aros, según las preferencias.
Curación y cuidados: La curación suele ser sencilla (entre 6 y 8 semanas), pero el movimiento y el contacto constante con la ropa pueden causar irritación. Límpialo con suavidad, mantenlo seco después de la ducha y opta por ropa interior transpirable.
Hablemos del piercing Christina
El Christina es un piercing superficial femenino que se realiza en el monte de Venus, por encima del capuchón del clítoris. Es principalmente estético, con una barra vertical que se coloca como una pequeña joya en la parte superior. Se puede hacer, pero depende de la anatomía de cada persona, por lo que es esencial consultar a un profesional primero.
Joyas: Barra superficial (curvada para que se ajuste cómodamente).
Curación y cuidados: los piercings superficiales tienen un mayor riesgo de rechazo o migración, por lo que los cuidados deben ser estrictos. La curación puede tardar entre 3 y 6 meses, o más. La ropa ajustada y la fricción de la ropa interior son totalmente desaconsejables durante la fase de curación.
Hablemos del piercing Isabella
El Isabella es uno de los piercings íntimos más avanzados que existen. Se coloca verticalmente, comenzando en la parte superior del capuchón del clítoris y bajando hacia la zona justo encima de la uretra. Debido a que la ubicación es tan específica, no solo es recomendable, sino esencial, que lo realice un perforador experimentado. Este es también uno de esos piercings que no es para todo el mundo, ya que la anatomía es la que realmente decide si es posible. Si te conviene, es una opción atrevida que combina la estética con una sensación única.
Joyas: Normalmente, una barra más larga, curva ( banana) o recta.
Curación y cuidados: La curación lleva su tiempo (entre 6 y 9 meses). Al principio, la zona puede estar sensible e inflamada, por lo que la higiene es fundamental. Lávate las manos antes de tocarlo, límpialo con solución salina y evita las relaciones sexuales hasta que el perforador te dé el visto bueno.
Hablemos del piercing Labia
Los piercings Labia se colocan a través de los labios internos o externos y son uno de los piercings íntimos más versátiles. Pueden ser puramente decorativos, colocarse en pares o elegirse por la sensibilidad adicional que pueden aportar. Dependiendo de la anatomía, algunas personas optan por un solo piercing, mientras que otras eligen varios para lograr simetría o un aspecto más atrevido.
Joyas: los aros son la opción más común, ya que se mueven cómodamente con el cuerpo, pero las barras también pueden ser una opción.
Curación y cuidados: Los piercings Labia suelen curarse con bastante rapidez, entre 4 y 6 semanas, ya que el tejido tiene un buen riego sanguíneo. Los mayores retos son la fricción y la humedad, por lo que es fundamental utilizar tejidos transpirables y una limpieza suave. Lávate las manos antes de tocarlo, enjuágalo con solución salina después de la ducha y evita las relaciones sexuales hasta que esté completamente curado. Seca siempre bien la zona para reducir la irritación.
Para muchas personas, este piercing no es solo una cuestión de estética o de sentir, sino de aceptar con confianza una parte del cuerpo que normalmente se mantiene privada. Es una elección que se percibe como personal y poderosa.
Curación y cuidados: las reglas de oro
La mayoría de los piercings íntimos se curan en un plazo de 4 a 8 semanas, aunque algunos (como el Dydoe y el Apadravya) pueden tardar varios meses. La curación no es una carrera; la paciencia es parte del proceso.
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